PROSTITUCIÓN
Pu-ta. Dos sílabas que unidas
definen la labor de una mujer que decide vender su cuerpo. Pu-ta, buscona.
Pu-ta, cabaretera. Puta, ramera. Puta, palabra de origen incierto, peyorativa e
hiriente, pero que existe desde el inicio de la humanidad. Puta, la llamada
"labor más antigua del mundo".
Es claro, la prostitución en
Colombia es un tema sin diagnóstico, ignorado, y juzgado. Solo en el año 2013,
luego de la polémica desatada por el caso mediatizado de Dania en abril de 2012
y los guardaespaldas estadounidenses, comenzó a promoverse el proyecto de Ley
79 que busca regular el trabajo sexual. Un proyecto que propone
"establecer acciones afirmativas en favor de las trabajadoras sexuales y
delimitar conductas de los establecimientos comerciales dedicados a la
prestación de servicios vinculados a esta actividad", según definición
tomada de su borrador.
"No
somos trabajadoras sexuales, somos mujeres en situación de
prostitución"
Elizabeth Fonseca fue prostituta desde los 16 años, el sostenimiento de sus tres hijos y el abandono de su pareja la obligaron a ver en la prostitución la salida más efectiva para llevar el pan a su casa. Sin embargo nunca se conformó.
Para iniciar, la prostitución no
es un oficio, porque no es una ocupación de carácter material o una obra
manual; no es una profesión, un profesional requiere estudios teóricos, de los
que suele sentirse orgullosa, se vanagloria y fomenta su enseñanza; no es un
trabajo, el trabajo dignifica, se entiende que la acción de trabajar es la que
ocupa a la persona en cualquier ejercicio, acción, misión, obra o labor que se
procura con ahínco y eficiencia para vivir de ella.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario